1. Hay sólo un Dios. Todos los otros llamados dioses, aparte
del
Dios de la Biblia, simplemente son ídolos. Los hombres han
dado a
ciertas cosas o a seres reales o imaginarios el homenaje que
pertenece
al único y sólo Dios; pero eso no hace que esas cosas sean
el Señor.
En Isaías 44:6 la Escritura dice: Así dice JEHOVÁ, Rey de
Israel,
y su Redentor, JEHOVÁ de los ejércitos: Yo soy el primero, y
yo el
postrero, y fuera de mí no HAY Dios. El versículo 8 del
mismo
capítulo dice: No temáis ni os amedrentéis ¿no te lo hice
oir desde
antiguo, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No
hay Dios
sino yo. No hay Fuerte: no conozco NINGUNO.
A lo largo de Isaías 44 se nos insta a considerar que los
hombres
hacen dioses. Ellos los forman con sus manos. Solamente Dios
se
llama a sí mismo el único Dios, el primero y el último y
declara que no
hay ningún otro Dios fuera de Él. Mientras Dios mira
alrededor, dice
que no hay ningún otro Dios. Y ciertamente no hay ningún
otro.
2. Este Dios es una TRI-personalidad; es decir, uno en tres
y tres en
uno.
Ahora, posiblemente no podríamos tomar todas las Escrituras
que
confirman esta gran y maravillosa verdad, pero la Biblia
sólo tiene que
hablar una vez. Así que, nosotros tomaremos no uno, sino
varios
pasajes de la palabra de Dios para mostrar que Dios es de
hecho una
Trinidad Divina.
Muchos lectores habrán oído la terminología que dice que
Dios es
una trinidad. Mientras la palabra “trinidad” no se encuentra
en la
Biblia, ciertamente la doctrina se encuentra dentro de las
páginas de la
palabra de Dios. Mi nombre, Hermano James W. Knox, no
aparece en
la palabra de Dios, aún así yo me encuentro a lo largo de la
Biblia.
Todos han pecado y están destituidos de la gloria de Dios
(Romanos 3:23). Ése soy yo. Mas a todos los que le
recibieron, dióles
potestad de ser hechos hijos de Dios (Juan 1:12). Allí estoy
de nuevo.
Como ves, yo me encuentro a lo largo de la Biblia, aunque el
nombre
particular por el que yo soy conocido no puede encontrarse
allí.
Igualmente, desde el principio de la Biblia a su fin,
nosotros
encontramos que Dios es una trinidad, aunque esta palabra en
particular no puede encontrarse en las páginas de la
Escritura.
En 1 Juan 5:7 la Santa Biblia declara: Porque tres son los
que dan
testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu
Santo: y estos
tres son uno.
Esto es claro como el cristal. Cuéntalos: el Padre, uno; el
Verbo,
dos; y el Espíritu Santo, tres. Estos tres son uno. Ahora
súmalos. Uno,
más uno, más uno: igual a uno.
Podrías decir: “yo no entiendo completa y totalmente eso.”
Afortunadamente, Dios no ha pedido que entendamos total o
completamente. Él nos ha pedido tomarlo de Su palabra y
creer lo que
la Biblia dice de Él.
Retrocede todo hasta Génesis capítulo 1 y veamos cómo Dios
habla de Él mismo en el asunto de la creación. En el
versículo 26: Y
dijo Dios: HAGAMOS (fíjate, Dios singular, dijo “Hagamos”,
plural)
al hombre a NUESTRA (plural) imagen, conforme a NUESTRA
(plural) semejanza (singular). Después el versículo 27 dice:
Y creó
Dios (singular) al hombre a su imagen (singular) á imagen de
Dios lo
creó; varón y hembra los creó.
Así está claro desde el primer capítulo de la Biblia que más
de una
personalidad constituyen la Deidad.
Permítenos mirar ahora el capítulo 3 de Génesis en el
versículo
22. Después de que Adam y su Esposa pecaron al comer del
fruto
prohibido, Y dijo JEHOVÁ Dios: (singular) He aquí el hombre
es
como uno de NOSOTROS (plural), sabiendo el bien y el mal.
En Génesis capítulo 11 encontramos el incidente de la Torre
de
Babel. La Biblia dice: Y descendió JEHOVÁ para ver la ciudad
y la
torre que edificaban los hijos de los hombres. Y dijo JEHOVÁ:
He
aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un lenguaje: y
han
comenzado á obrar, y nada les retraerá ahora de lo que han
pensado
hacer. Ahora pues, DESCENDAMOS, y CONFUDAMOS allí sus
lenguas, para que ninguno entienda el habla de su compañero.
Así
los esparció JEHOVÁ desde allí sobre la faz de toda la
tierra, y
dejaron de edificar la ciudad (Génesis 11:5-8).
Date cuenta, tres veces en los primeros once capítulos de la
Biblia
vemos que UN Dios (singular) se refiere a Él mismo en un
sentido
plural. Se habla de una pluralidad de seres al referirse a
la ocasión en
que Dios creó al hombre, cuando los echó del jardín y al
momento en
que los esparció en el extranjero sobre la faz de la tierra.
Podrás decir: “Eso es en el Antiguo Testamento, hace mucho
tiempo allá en el libro de Génesis.”
Bien, permítenos dar una rápida mirada al Nuevo Testamento.
En Mateo 28:19 Jesucristo dice: Por tanto, id, y doctrinad á
todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y
del Hijo,
y del Espíritu Santo. Mientras diferentes sectas de “la
cristiandad”
pueden debatir la interpretación de estas palabras, la
fórmula trinitaria
para el bautismo es establecida primeramente por el Hijo de
Dios.
De nuevo, en el libro de Mateo, al principio del ministerio
público
de Jesús, la Biblia dice en Mateo 3:16: Y Jesús, después que
fué
bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le
fueron
abiertos, y vió al Espíritu de Dios que descendía como
paloma, y
venía sobre él. Y he aquí una voz de los cielos que decía:
Éste es mi
Hijo amado, en el cual tengo contentamiento. Aquí vemos al
Padre
hablando desde el cielo, al Hijo en el agua, y al Espíritu
descendiendo
como una paloma y reposando sobre Él.
Lo que nosotros tenemos es un Dios manifestado como el
Padre,
el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son UNO (1 Juan
5:7).
3. En nuestro primer punto dijimos que hay sólo un Dios.
Vimos que
este es el testimonio de la Escritura.
Todos los otros son ídolos. En nuestro segundo punto
mostramos
que este Dios es una personalidad tripartita, uno en tres y
tres en uno.
Nosotros ahora nos permitimos decir que Dios hizo al hombre
a Su
propia imagen y ese hombre también es tres en uno y uno en
tres;
teniendo cuerpo, alma y espíritu.
Una imagen es como, pero no exactamente igual al modelo
original. En Génesis 1:26 notamos que: Y dijo Dios: HAGAMOS
al
hombre a NUESTRA imagen. Por consiguiente, si Dios es una
trinidad, nosotros esperaríamos encontrar en la Biblia que
los hombres
tienen una semejanza de trinidad como el Dios que los creó.
En 1 Tesalonicenses 5:23 la Biblia declara: Y el Dios de paz
os
santifique EN TODO; para que vuestro espíritu y alma y
cuerpo sea
guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro
Señor
Jesucristo. Así nosotros vemos que el hombre es una trinidad.
Él es un
espíritu y una alma dentro de un cuerpo. ¿Hay tres personas
allí? Bien,
hay tres que son uno y hay uno que son tres. Es decir, el
hombre hecho
a la imagen de Dios es una tri-unidad.
Es notable pensar cómo Satanás engaña a tantas personas para
que
rechacen la verdad de la Biblia. Hay muchos, muchos hombres
que
creen en Dios, pero niegan la doctrina de la trinidad. Aún,
estas
mismas personas se apegarían a la verdad de la Biblia para
afirmar que
el hombre es espíritu, alma y cuerpo y reconocerían que ese
hombre es
hecho a imagen de Dios.
Ahora, veo a personas que tienen pelo rubio, mientras
algunas
tienen pelo castaño, otras tienen pelo negro. Algunas
personas tienen la
piel clara, otras morena y otras tienen piel negra. Veo
cuerpos
masculinos y cuerpos femeninos; te pregunto: ¿cuál de estas
personas
está hecha a la imagen de Dios? Como puedes ver, la imagen
de Dios
no puede hablar de la apariencia física. Inclusive gemelos
idénticos
tienen distinciones y diferencias en su apariencia física.
Así que, no es posible que al decir que todos los hombres
son
hechos a la imagen de Dios se refiera a una apariencia
física, sino, a
que el hombre entero, el hombre completo es un hombre en
tres partes:
el espíritu, el alma y el cuerpo.
Por consiguiente, entendemos que desde la creación, Dios
declara
y revela al hombre, que Dios es una trinidad.
4. Dios es un Dios viviente y es, en cada sentido, una
persona. Esto
es verdad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Querer y amar son características excelentes de personalidad,
y
Dios hace ambos. Por ejemplo, el versículo de la Biblia más
famoso y
más citado es Juan 3:16: Porque de TAL MANERA AMÓ DIOS al
mundo, que ha DADO a su Hijo unigénito, para que todo aquel
que
en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Otra vez,
en Juan
6:39 la Biblia dice: Y esta es la VOLUNTAD del que me envió,
del
Padre: Que todo lo que me diere, no pierda de ello, sino que
lo
resucite en el día postrero.
Aquí nosotros vemos de nuevo a Dios con una VOLUNTAD.
Cualquier hombre suficientemente sincero para leer la Biblia
completa,
encontrará que Dios tiene todas las excelentes (ambas
mayores y
menores) características de personalidad.
Él es en realidad una persona. No es una figura de madera o
piedra. No es una imagen de talla. No es un planeta como el
sol. No es
la luna o las estrellas o los árboles o piedras. Dios es una
PERSONA.
Él es una persona con quien puedes hablar. Es una persona
que puede
ser adorada. Es una persona con quien puedes caminar y tener
compañerismo. Tú puedes conocerlo así tan íntima y
personalmente
como cuando conoces a cualquier otra persona, porque Dios es
una
persona.
Esta es una cosa maravillosa acerca de cristiandad bíblica.
Nosotros no rendimos culto a credos o a iglesias. No
rendimos culto a
imágenes o a ídolos. No rendimos culto a cosas que nosotros
hemos
hecho o a cosas que hemos inventado, o invenciones
inexistentes de
nuestra imaginación. Más bien, nuestro Dios es una persona.
Lo
conocemos personalmente. Caminamos y hablamos con Él y
tenemos
compañerismo con Él.
Ahora, admitir que hay un Dios y negar que se ha revelado a
sí
mismo al hombre, es simplemente acusar a Dios de ser indigno
de
nuestra confianza. Nosotros hemos aprendido de la Biblia que
Dios
hizo al hombre a Su propia imagen. Dentro del hombre Él ha
puesto un
anhelo y un deseo urgente de compañerismo con Él mismo.
¿Qué clase de Dios crearía al hombre, pondría dentro de él
un
deseo de conocer a su creador y después no se daría a
conocer? Por
más que el hombre crea que está haciendo lo imposible por
encontrar a
Dios, la única razón por la cual existe dentro de él ese
deseo de buscar,
encontrar y conocer a Dios; es porque Dios lo ha puesto
dentro de él; el
deseo del hombre hacia Dios empieza con el deseo de Dios
hacia el
hombre.
El anhelo de Dios de que tú le conozcas es más grande que tu
anhelo de conocer a Dios. La Biblia es la revelación de Dios
para el
hombre. Si como algunos alegan, la Biblia no es verdadera,
exacta y
entendible, entonces Dios no se ha revelado realmente.
Hay muchos que dicen: "Sí, hay un Dios, pero no hay ninguna
manera que nosotros realmente y de verdad podamos conocerlo."
Semejante declaración es totalmente falsa. Dios nos ha dado
TODO lo
que necesitamos en las páginas de la Santa Biblia. Sólo es
cuando los
hombres desamparan la Biblia que empiezan a eregir
tradiciones,
monumentos, ídolos, imágenes y religiones. Estas COSAS que
el
hombre hace, no lo llevan a Dios; lo llevan más y más lejos
de Dios en
más pecado, más maldad, más perversión, más asesinatos, más
muertes
y más inmoralidad. Mientras el hombre clama estar buscando a
Dios,
acusa al Señor de hacer el camino demasiado duro y difícil.
Mis amigos, esta es una mentira. Él nos ha dado la
revelación de
Él mismo en las páginas de la Santa Biblia, en palabras
simples que
pueden discernirse y entenderse por cualquiera que se acerca
a las
Escrituras con un corazón honesto y sincero. Dios quiere que
tú le
conozcas. Dios ha hecho una forma de que tú puedas conocerlo.
La
forma que tú puedes conocer a Dios es a través de la
revelación que ha
dado de Él mismo en las páginas de la Santa Biblia.
Si te acercas a la Biblia, honesta y sinceramente, con un
corazón
creyente; encontrarás a Dios.
La trinidad y personalidad de Dios son fundamentalmente
importantes. Si Dios es sólo un instrumento, como muchos
piensan, o
una fuerza, como se está enseñando tan prominentemente en la
así
llamada religión Nueva Era, Él no puede amar o ser amado y
el
corazón del mensaje de la Biblia se ha ido. Si Dios no es
una trinidad,
entonces Jesús no era Dios en la carne y el Espíritu Santo
no tiene los
atributos de la Deidad.
El mensaje de la Biblia, como lo veremos desplegado a través
del
curso de este libro, es que el Dios que te creó para
salvarte del pecado,
que te ha alejado del compañerismo con Él, dio a Su Hijo
unigénito.
La Biblia dice que el Hijo, era Dios manifestado en carne
humana.
Él vino a hacer un camino para que tú pudieras ser salvo de
pecado y
tener compañerismo con tu Creador. Él vino a ser la vida
eterna.
Bien, cuando te pedimos que confíes en la persona del Señor
Jesucristo, no te estamos pidiendo que creas en un líder
religioso. No
estamos pidiéndote que pongas tu fe en un gran maestro. No
estamos
pidiéndote que sigas las pisadas de un gran hombre. Te
estamos
diciendo que TU CREADOR vino y expuso Su vida para pagar por
tus
pecados. Ese fue TU CREADOR quien resucitó de los muertos.
Es TU
CREADOR, la persona del Señor Jesucristo quien está
invitándote a
conocer la paz de Dios, a disfrutar la eternidad con Dios,
porque Él es
en realidad tu Dios.
¿Vendrás tú a la persona del Señor Jesucristo? Muchos de
ustedes
han venido a una iglesia, a una religión, a un edificio, a
una decisión;
pero aún no conocen a Dios. ¿Vendrás tú a Jesucristo, lo
confesarás
como el único Dios, el verdadero Dios y confiarás en Él como
tu
Salvador?
¿Sabes A CERCA de Dios o lo conoces? Tú puedes conocer a una
persona. Dios ES UNA PERSONA. Hay sólo un Dios. Él es una
trinidad: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo. Estos tres
son uno. Tú
fuiste hecho a la imagen de Dios. Eres un espíritu, una alma
y un
cuerpo; y Dios es un Dios viviente. Él es en todo sentido
una persona,
así como lo eres tú; y la persona de Dios desea íntimo,
eterno
compañerismo contigo.
¿Deseas conocerle? Entonces dobla tus rodillas y
humildemente
confiesa de corazón que crees que el Señor Jesucristo es tu
Dios,
recibele como tu Salvador personal y pídele que perdone tus
pecados,
que los lave con Su sangre preciosa y te restaure en
compañerismo con
tu Creador.